jueves, 1 de junio de 2017

Mitos y verdades embarazo



Tu estilista quiere teñirte las raíces crecidas, pero tu abuela te recomienda que no lo hagas, que cualquier cosa podría dañarte a ti y al bebé; es más, te dice que ni siquiera te pongas cremas, tampoco perfumes.

Por otro lado, tu entrenador físico te incentiva a hacer ejercicios durante la gestación para que el bebé tenga mayor oxigenación, pero tu mamá te dice que no hagas esfuerzos o movimientos bruscos y menos que levantes pesos porque podrías perder al heredero de la familia.

¡Y ni qué decir con las relaciones sexuales! Eso dañaría al bebé de por vida, te dice tu tía. Cuando una mujer está embarazada, tiene que informarse y disfrutar del embarazo en tanto se cuida a ese ser que está en camino. Así como esas recomendaciones que te las dan tus seres queridos, hay muchas otras que pueden confundirte y van entre mitos y verdades de lo que se debe o no hacer durante la gestación. Para que no sientas la cabeza llena de enredos por no saber a quién hacer caso, aquí encontrarás algunas pautas de la voz de especialistas para que seas tú la que decidas.

¿Puedo teñirme el cabello?

El dermatólogo no te recomienda las tinturas porque dice que contienen minerales que se absorben por el cuero cabelludo.La estilista dice que sí es posible que te tiñas el cabello, siempre y cuando sea con tintes sin amoniaco, porque éste viaja por el torrente sanguíneo.

¿Puedo hacer ejercicios?

Sí, hasta los tres meses de gestación, si son de bajo impacto como caminatas, pilates y natación, disciplinas que no exigen movimientos violentos, dice el entrenador.

La embarazada puede realizar ejercicios prenatales hasta los nueve meses de gestación, siempre y cuando el embarazo no sea de alto riesgo, sugiere el ginecólogo Uzin.

¿Puedo tener relaciones sexuales?

Sí, si no hay sangrado, amenaza de aborto o parto prematuro. Tu pareja debe ser cuidadosa con las poses, “mejor en cucharita”, dice el sexólogo Uzin.

La ginecóloga Nelva Meruvia coincide en que sí se puede disfrutar del sexo durante los nueve meses, si no hay un embarazo de alto riesgo. En ese caso, se descarta la penetración.

¿Puedo hacerme una lipo tras la cesárea o el parto?

Inmediatamente no, dice el ginecólogo Uzin, habría que esperar que pase el puerperio (ocho semanas después del parto para que el cuerpo materno vuelva a las condiciones pregestacionales).

De la Riva tampoco recomienda una lipoescultura tras el parto. Lo aconsejable es hacérsela un año después, cuando el organismo ya no está bajo la influencia del factor hormonal.

¿Puedo usar cremas antimanchas?

Los blanqueadores con hidroquinona no son aconsejables, precisa De la Riva. Estas manchas son por procesos hormonales fisiológicos que se pierden con el parto y el tiempo.

Se puede aplicar antimanchas que no contengan ácidos fuertes para no dañar al feto, dice la esteticista Aracely Gálvez. Aunque las manchas son efecto hormonal, es bueno evitar la exposición al sol.

¿Tengo que fajarme tras el parto?

Sí, si las fajas no generan humedad o transpiración o hay un corte por cesárea, indica el ginecólogo Uzin. Si las usas, las fajas deben ser de tela y no de látex.

Como cirujano dermatólogo, De la Riva apunta que normalmente la piel del vientre se acomodará fisiológicamente con la ayuda de fajas no compresivas o mallas de sustentación.

¿Perderé un diente con cada hijo?

Es poco probable que a causa del embarazo se pierdan piezas dentarias, tendrían que existir patologías que estén latentes antes del embarazo.

Durante la gestación hay cambios hormonales, por lo que los controles dentales deben ser periódicos. La descalcificación es más notoria en la lactancia, sostiene el dentista Sergio Lens.

Fuentes: Johnny de la Riva G. (cirujano dermatólogo), Winston Uzin (sexólogo y ginecólogo), Nelva Meruvia (ginecóloga), Juan José Vargas (psicólogo), Aracely Gálvez (esteticista), José Manuel Miranda (entrenador personal y preparador físico integral), sergio lens (dentista), yenny cuéllar (estilista)

martes, 30 de mayo de 2017

Baby Shower ¡Esperando a Federico!

En una grata reunión entre amistades y familia, Natalia Alcazar y Alberto Sarti realizaron un lindo baby shower “brunch” para dar la bienvenida a su primogénito, Federico.

Los futuros, papás, felices, agradecieron a los presentes por acompañarlos en esta ocasión


Parto humanizado, respetando los tiempos del nacimiento



Todas pensamos en el momento del parto cuando nos enteramos que entramos en gestación y tenemos infinidades de dudas, desde cuidados en el embarazo hasta el momento de dar a luz. Es decisión nuestra organizar nuestros tiempos y espacios para llevar el embarazo y preparar el parto. Lamentablemente, hemos dejado de lado nuestras costumbres del nacimiento puro y, consciente o inconscientemente, aceptamos técnicas invasivas de medicación generalmente innecesarias porque la medicina apresura e interviene los procesos naturales, entonces la gestación se convierte en un proceso que hoy en día es tratado como una enfermedad.



El parto es nuestro

Se debe tener en cuenta principalmente las necesidades y derechos de las mujeres en lugar de las necesidades de las instituciones que las reciben. Hablamos de generar un espacio de contención en el que la mujer sea la protagonista y donde el nacimiento se desarrolle de la manera más armónica posible. En este contexto, los principales protagonistas son la madre que dará a luz y su recién nacido, ofrecerle los servicios que ella requiere y la atención que se merece es una obligación por parte de las instituciones médicas. Además, se refiere también a respetar las costumbres que tenemos cada una al dar a luz, entre estas están: la posición en la que deseamos parir, el elegir estar acompañadas de familia o quien querramos y si deseamos o no medicación.

Y no, esto de parir como cada mujer quiera no es una excentricidad ni una “modernidad” fruto de las ganas de innovar y llamar la atención. Hace más de 30 años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de Salud concluyeron que no es recomendable colocar a la embarazada rutinariamente en posición de litotomía (tumbada) y que cada mujer debe decidir libremente qué posición adoptar durante el parto. Es decir, que lo más lógico para que un parto vaya bien es que la mujer se vaya poniendo en cada momento en la posición que le pida el cuerpo, y que los profesionales que le atiendan estén cerca, o a su lado, según la mujer necesite más o menos apoyo, adaptándose en cada cambio de posición para seguir asistiendo a la mujer.

En este contexto, Magena Badani del centro Adhyatma Yoga-quien desde hace más de 15 años realiza la labor de “doula” (persona capacitada para brindar apoyo, tanto físico como emocional, durante el embarazo, el parto y el puerperio a mujeres en su camino a la maternidad)-acompaña a mujeres durante las etapas de gestación hasta el momento del parto y lactancia desde un aspecto amoroso y una visión de respeto total hacia la madre. Badani cuenta a M de Mujer que la formación de esta labor comienza preferiblemente partiendo del cuarto mes del embarazo hasta el término. Consiste en series y grupos de ejercicio específicos de pelvis, piernas, columna vertebral, respiración, relajamiento, teórica y práctica para el día del parto.



Parto en casa

Asimismo, Magena nos cuenta que la experiencia de parir en casa es maravillosa, pero se requiere una preparación especial. Lo placentero de un parto en casa es que a la mujer se le otorga un espacio íntimo, sereno, comodidad, luz tenue, libertad de movimiento, posiciones cómodas, privacidad, compañía y la importante “hora sagrada” del momento vital entre madre e hijo que muchos dejan de lado. El espacio es personal, no invadido. Además se deben realizar entrevistas muy exclusivas con la pareja, padre y madre, sobre todo para saber si hay mutuo acuerdo en esta decisión.

El médico obstetra tiene que observar el avance del embarazo. De manera que se vaya definiendo si será posible un parto en casa. Entre lo que tiene que observar a detalle es si la mujer se siente segura, la contención psicológica y emocional es importante, también el peso que va ganando, la presión arterial estable, la posición del bebé, tipo de alimentación y muchos otros factores que, a medida que se acerca el día del parto, son aún más intensificados.

Pabla Pérez en su libro de “Ginecología Natural” explica: “ninguna mujer merece gestar con miedo; menos, parir sin contención, respeto y cariño. No podemos permitirles a nuestras hijas e hijos que sigan naciendo bajo la sumisión a este sistema, que nos necesita atemorizados desde la placenta. Exijamos el respeto que merecemos. Ser mujer no es sinónimo de enferma”. Es necesario tomar en cuenta que las mujeres están hechas para gestar, parir y amamantar si así lo deseasen.



Actualmente, el porcentaje de nacimientos por cesárea es alarmante por el incremento que estos han sufrido los últimos años. Según datos del Sistema Nacional de Información de Salud de Cochabamba, el porcentaje duplica al 15% recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cuando este porcentaje sube, es necesario realizar una investigación para ver a detalle cuáles son las causas y por qué más mujeres se someten a estos procedimientos.



DERECHOS AL MOMENTO DE DAR A LUZ

Las siguientes recomendaciones, otorgadas por la OMS, podrás exigirlas porque están respaldadas a nivel internacional:

• Recibir un trato digno y ser protagonista de tu parto

• Parir en tus tiempos biológicos y psicológicos, sin intervenciones innecesarias

• Ser informada y consultada sobre los procedimientos que se realicen

• Estar acompañada todo el tiempo por la persona que elijas

• Contacto piel a piel inmediatamente después del nacimiento

• Que tu intimidad sea protegida

• Decidir qué hacer con el cordón y la placenta

• Recibir información y apoyo para amamantar



“PARA CAMBIAR EL MUNDO ES NECESARIO CAMBIAR LA FORMA DE NACER”

Esta frase, no es solo un conjunto de palabras utópicas, sino la certeza científica de que se obtendría un mundo mejor si se trajera a un recién nacido en mejores condiciones. Así lo indica el prestigioso ginecólogo obstetra francés y uno de los defensores más notables del parto natural, Michel Odent. Durante una entrevista para el portal SerPadres, sostuvo que después de llevar más de medio siglo participando en nacimientos, un parto será más fácil y rápido cuanto más sola esté la mujer. Solo necesita una comadrona que tenga experiencia y una actitud maternal. Es el mejor entorno para liberar la oxitocina, que es una hormona tímida y no aparece si hay muchos espectadores.

Un embarazo con glamour



ROSIE HUNTINGTON-WHITELEY

La modelo demostró que sí se puede acaparar miradas y ser admirada cuando una está embarazada y vestida de gala. Este diseño de Atelier Versace derrochó estilo en más de un sentido.



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Kerry Washington, Marion Cotillard, Natalie Portman
Archivo

MARION COTILLARD

Durante el la gira de la película “Aliados”, la actriz francesa hizo carrera por tener el embarazo más femenino, romántico y sexy posible; tres conceptos que, por otra parte, no pueden ser más distintos. Fíjate en este diseño de Stella MacCartney.



BLAKE LIVELY

La actriz ha sido una continua protagonista del Festival de Cannes del año pasado por sus elecciones impactantes. Deslumbró con una llamativa y ajustadísima creación en azul turquesa, con la que se puede apreciar su embarazo, de escote asimétrico y falda con una raja de vértigo. Un modelo con brillos y detalles de lentejuelas firmado por Atelier Versace, muy llamativo por su larguísima cola de gasa. Lo ha combinado con sandalias de taconazo plateadas y una sencilla coleta.



KEIRA KNIGHTLEY

La actriz acudió a los Óscar de hace dos años enfundada en un romántico vestido floral de gasa firmado por Valentino. El vestido quedó plasmado como referente de los diseños para una dulce espera con estilo.



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Emily Blunt, Anne Hathaway, Keira Knightley
Archivo

ANNE HATHAWAY

Si bien, no acudió a la gala de los Óscar del año 2016, Anne Hathaway se apoderó de la alfombra de la fiesta de Vanity Fair posterior a los premios, vistiendo este elegante vestido de premamá amplio, negro y con pedrería dorada de Naeem Khan.



GAL GADOT

La Mujer Maravilla presumió un embarazo con mucho estilo en la alfombra roja de los Globos de Oro 2017. Eligió un vestido de tirantes de Mugler negro y con lentejuelas que con el dibujo consigue estilizar la silueta.



EMILY BLUNT

Aunque no estuviera de muchos meses, la actriz Emily Blunt acudió a los Óscar del año pasado embarazada y vistiendo de Prada. El modelo, un vestido largo de tirantes en color rosa palo y con pedrería, fue muy aplaudido por la crítica.



NATALIE PORTMAN

Con un vestido amarillo de Prada, fue una de las invitadas más elegantes de los Globos de Oro de este año. La actriz ha recurrido a diseños de líneas depuradas y ausencia de estampados para no dar una sensación mayor de voluminosidad.



KERRY WASHINGTON

Kerry es el perfecto ejemplo de que estar embarazada no debe convertir tu armario en un espacio aburrido. La actriz acudió a la gala de los Emmy 2016 con un sensual vestido ‘cut-out’ negro largo y sin mangas que dejaba entrever el vientre de la mamá. El vestido estaba firmado por Brandon Maxwell, estilista de Lady Gaga. Arriesgó y ganó.






Depresión posparto, cuando el bebé no se disfruta



La depresión postparto afecta a una de cada seis mujeres que dan a luz, quienes advierten que “tener un bebé es un acontecimiento vital de primer orden y puede suscitar preocupación cansancio y tristeza. Normalmente estos sentimientos no duran mucho pero si persisten pueden indicar que se está sufriendo una depresión”.

“La depresión provoca angustia psicológica y repercute en la capacidad de las personas para llevar a cabo incluso las tareas cotidianas más simples, lo que tiene en ocasiones efectos nefastos sobre las relaciones con la familia y los amigos y sobre la capacidad de ganarse la vida”, detalla la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esta entidad recalca que la depresión no debe confundirse con las variaciones habituales del estado de ánimo ni con las respuestas emocionales puntuales a los problemas de la vida cotidiana.

“La depresión puede convertirse en un problema serio, especialmente cuando es de larga duración y de intensidad moderada o grave. Puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos, puede llevar al suicidio”, destaca.

Un tipo muy frecuente de depresión es la depresión posparto que, según datos de la OMS, se da en una de cada seis mujeres que dan a luz.

“Tener un bebé es un acontecimiento vital de primer orden y puede suscitar preocupación, cansancio y tristeza. Normalmente estos sentimientos no duran mucho pero si persisten pueden indicar que se está sufriendo una depresión”, advierte la OMS.

El “baby blues”

Del mismo modo, el equipo de psicólogas de Calma, un centro de psicología especializado en maternidad ubicado en Madrid (España) explica que las diferencias entre el denominado “baby blues” y la depresión posparto radican en la duración y la intensidad.

“El ‘baby blues’ es un cuadro que cursa con sintomatología depresiva como llanto, susceptibilidad, tristeza o cambios de humor relativamente leves. Se inicia en los primeros días tras el parto y remite espontáneamente a los pocos días. Si la sintomatología se hace más intensa y persiste, entonces podríamos estar hablando de una depresión posparto”, detalla.

Asimismo, las especialistas de Calma señalan que los síntomas más frecuentes de la depresión posparto son:

• Tristeza

• Apatía

• Pérdida de la capacidad para disfrutar de las cosas

• Insomnio

• Hipersomnia

• Pérdida o aumento del apetito

• Dificultad para conectar con el bebé

• Ansiedad

• Culpa

• Irritabilidad

Hay algunas mujeres que tienen un riesgo mayor de padecer depresión posparto; en este sentido, las psicólogas de Calma señalan que hay factores que deben tenerse en cuenta:

Haber padecido ansiedad o depresión en el embarazo o en otro momento de la vida.

Tener una mala relación de pareja, soledad o escaso apoyo social.

Influye haber tenido dificultades en el parto o con el bebé, por ejemplo, que este sea prematuro o que haya nacido con algún problema.

Tener una historia de pérdidas importantes en el pasado sin resolver, como la muerte de alguien muy cercano, abortos, etc.

No obstante, la depresión posparto no tiene una única causa, sino que es consecuencia de una combinación de factores físicos y emocionales, expone el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos. En este sentido, advierte de que no ocurre por algo que una madre haga o deje de hacer.

Múltiples causas de la depresión posparto

Del mismo modo, las psicólogas de Calma explican que, como cualquier cuadro psicopatológico, la depresión posparto es fruto de múltiples causas.

“Son fenómenos complejos en los que no se puede establecer una relación lineal causa-efecto, sino que factores biológicos, sociales (red de apoyo versus soledad, idealización y altas expectativas poco realistas) y psicológicos (historia de vida, factores vitales estresantes, recursos de afrontamiento…) se interrelacionan de manera compleja”, aclaran.

“La depresión posparto es un cuadro serio que tiene consecuencias, no solo para la madre, que se siente muy mal y no es capaz de disfrutar de su bebé, sino que afecta también al recién nacido, a la pareja y a la familia”, indican las expertas de Calma.

“En cuanto al bebé, podemos decir que una madre deprimida tiene, en general, más problemas para relacionarse con su hijo de una manera adecuada: dificultades en la mirada, menos verbalizaciones, expresiones de afecto y contacto físico. Los niños son especialistas en percibir los estados emocionales de sus cuidadores principales y, por tanto, el bebé nota que tiene una madre deprimida”, subrayan.

Sin embargo, la depresión posparto se puede tratar: “Lo mejor sería poder contar con un psicólogo o psiquiatra formado en psicoterapia y especializado en salud mental perinatal que valore la situación de manera individual y acompañe a la mujer en su proceso de puerperio, de cara a ir resolviendo las dificultades propias de cada caso”, comentan las psicólogas de Calma.

“Si la sintomatología es muy intensa, el tratamiento psicológico se puede acompañar de tratamiento farmacológico, pero esto no es necesario en muchos casos”, apuntan.

Además del tratamiento, hay otros factores que pueden ayudar a la mujer a superar la depresión posparto.

Así, las psicólogas de Calma recomiendan que, en la medida de lo posible y siempre que ella quiera, sea la madre la que se ocupe de los cuidados de su hijo. “Esto favorecerá la creación de un vínculo positivo para ambos, madre y bebé”, afirman.

“El apoyo y tener una red social de contención es otra clave para la superación del cuadro. La madre debe disponer de personas en su entorno con las que contar sin sentirse juzgada sino comprendida y valorada en su nuevo papel de madre”, indican.

También apuntan que si no posee esas personas para ayudarle, “puede apuntarse a alguna actividad donde haya madres como ella, por ejemplo, pilates o yoga para mamás, grupos de lactancia o de crianza, etc. Esto es un factor protector y terapéutico muy potente”, precisan.

De igual manera, la OMS recomienda mantener el contacto y pasar tiempo con familia y amigos, así como hablar con otras madres con las que compartir experiencias y salir al aire libre cuando sea posible.

“En entornos seguros, dar un paseo con su hijo es bueno para ambos”, expone. La OMS lanza un mensaje a las mujeres que, tras dar a luz, se sientan deprimidas: “Si piensa en hacerse daño a sí misma o a su bebé, pida ayuda inmediatamente”.



DEPRESIÓN ‘SONRIENTE’, MUJERES QUE OCULTAN SU DOLOR POR MIEDO A SER MALAS MADRES

EL PAÍS

Una de cada seis nuevas madres presenta, en muchos países, algún tipo de trastorno perinatal o de ansiedad. Enfermedades que no se suelen evaluar ni tratar y que tienen consecuencias a largo plazo importantes para la mujer y el recién nacido. La depresión posparto es la enfermedad materna más común en el año que sigue al parto y tiene síntomas específicos precisamente por su efecto en el bebé, ya que suele alterar la capacidad maternal de responder amorosamente al nuevo hijo. Se estima que la padecen un 15% de las madres recientes, aunque en la mayoría de los casos no se llega a diagnosticar. Se le suele llamar “la depresión sonriente, precisamente, porque muchas madres consiguen esconder su sufrimiento por miedo a ser tachadas de malas madres”, explica Ibone Olza, psiquiatra infantil y perinatal, profesora asociada en la Universidad de Alcalá y directora del programa de formación en salud mental perinatal Terra Mater (España).

La cara más amarga de la maternidad

Es la incapacidad de disfrutar, especialmente con el bebé, el sentimiento de culpa y arrepentimiento por haberlo tenido, la pena constante por el hijo. Cosas como pensar “pobre hijo mío que le tocó esta madre que no le quiere como debería”, o incluso “estaría mejor sin mí”, explica Olza. "La alteración del sueño, el no dormir ni siquiera cuando duerme el bebé porque no pueden dejar de escuchar cada ruidito que el bebé hace al respirar…El agotamiento profundo, las ganas de llorar, el mal humor. En los casos más graves, se llega a fantasear con hacer daño al bebé, hay pensamientos intrusivos y también hay madres que no pueden acercarse a la ventana ni bañar al bebé solas porque temen tirarlo por la ventana o ahogarlo. Sufren muchísimo y lo peor es que muchas no se atreven a contar .

“El estado psíquico de la madre afecta enormemente al bebé desde la gestación. Si sufre ansiedad, estrés o depresión el embarazo se complica, puede producirse un parto prematuro, hemorragias, infecciones… Además, su estado de ánimo afecta, de diversas maneras, al desarrollo cerebral de su bebé, condicionándola, incluso a muy largo plazo”, explica Olza. “¡El estrés en el embarazo puede ser casi tan tóxico como el tabaco!”, recalca la experta. “Y el efecto continúa en el posparto”. "Si la madre no está bien, si no se detecta su sufrimiento y no se le ayuda o se trata, además de al bebé, se verá afectada también la relación de pareja y la crianza de los otros hijos”, añade.

Para la experta, para conseguir que la mujer se sienta apoyada, es importante que la atención durante el embarazo no se centre solo en lo físico. Olza opina que los obstetras y las matronas deben saber detectar en las madres que padecen sufrimiento psíquico y "deben atender a la parte más emocional y preguntar en las consultas: ¿cómo estás?, ¿cómo te sientes?, ¿cómo está tu pareja?”. “Y cuando haya síntomas de una posible psicopatología, cuando haya sufrimiento, se debe derivar a la mujer a profesionales de salud mental perinatal y que estos participen en los equipos de atención al embarazo y posparto. La mayoría de estos trastornos son tratables, pero si no se hace nada se suelen cronificar, durar años y afectar profundamente al desarrollo del bebé”, argumenta la psiquiatra.

El tratamiento consiste en diversos puntos

Lo primero es la psicoeducación: entender qué es la depresión, que afecta a todo tipo de madres. Que ellas no tienen la culpa de estar mal y es importante que sepan que se van a curar y que van a poder disfrutar de su bebé.

En el tratamiento hay que incluir al bebé y, si se puede, al padre o pareja. Buscar la manera de que la madre esté acompañada, favorecer que pueda descansar y que se relacione con otras madres.

El ejercicio físico moderado tiene un efecto antidepresivo, aunque en algunos casos va a ser necesario el uso de fármacos.

La psicoterapia es imprescindible: un espacio de escucha donde poder elaborar su nueva identidad como madre y aprender a relacionarse con el bebé de una manera más saludable.

Hay que recordar que, “si no se trata la depresión posparto, afecta mucho a la interacción con el bebé, así que este podría sufrir, por ejemplo un retraso en la adquisición del lenguaje o psicomotor por falta de estimulación. En los casos más graves hay riesgo de suicidio e incluso de infanticidio”, explica Olza. "Sin tratamiento, muchas madres siguen deprimidas meses o años. Son mujeres malhumoradas, con aumento de peso, que no disfrutan de sus hijos ni de su vida. Por eso es importantísimo prevenir, detectar y tratar", termina la experta.

Las claves del sueño en bebés y niños

Si bien la maternidad es una de las bendiciones más grandes que puede recibir una mujer, ser madre también implica renuncia y sacrificio. Tal vez escuchaste a más de una persona decir que una vez que eres padre dejas de dormir. Este aspecto y el hecho de pensar y sentir que tu bebé no duerme bien ni descansa como debe, puede ser más que angustiante y perjudicial.

Una experta da las pautas para que dejes de ser esa mamá zombie que no duerme y que vive la noche como si fuera el día. Es importante que recuerdes que no está en juego solo tu bienestar, sino el de tu retoño.

Andrea Bacarreza se ha formado y certificado en el Programa de Formación de Consultor de Sueño para Madres e hijos de Maternity & Child Sleep, en el Instituto Internacional de Maternidad y Crianza de los Hijos (IMPI sus siglas en inglés), en California (Estados Unidos). Es la creadora de Duerme Feliz Bebé, una consultora que brinda asesoría a padres interesados en mejorar el sueño nocturno y diurno de sus bebés/niños desde recién nacidos hasta los 4 años de edad.

Bacarreza se dedica a cambiar los hábitos malos de sueño por hábitos saludables y ayuda a resolver distintos problemas relacionados con el sueño infantil a través de un programa personalizado. A continuación, comparte con las lectoras de M de Mujer algunas de las claves más importantes.



Los problemas más comunes en el sueño infantil

Para tratar un problema es importante conocerlo. Bacarreza identifica a continuación algunos de los inconvenientes de sueño infantil más comunes:

• Tu bebé (de 6 meses en adelante) se despierta muchas veces por la noche y madrugada. Tienes que mecerlo, amamantarlo, caminar con él hasta que se vuelva a quedar dormido.

• Tu bebé se despierta antes de las 6:00 a.m. todos los días.

• La hora de hacer dormir a tu bebé o niño es un desafío que lleva horas cada noche.

• Intentaste hacer “colecho”, pero no funciona para tu familia porque nadie duerme bien.

• Las siestas de tu bebé o niño son muy cortas.

• Tú sabes que tu bebé no está descansado las horas necesarias y no sabes cómo mejorar esta preocupación.

• Haz intentado de todo, tips, consejos para que tu bebé/niño duerma mejor y nada te ha funcionado.

“El objetivo de Duerme Feliz Bebé es que el bebé aprenda a dormir bien y mi misión es tener a la familia entera descansada y feliz”, explica.



¿Por qué es importante que los bebés y niños duerman bien?

La experta apunta que un bebé nace sabiendo dormir, pero muchos no saben hacerlo “bien”, entonces ¿qué es dormir “bien”?:

• Dormir la cantidad de horas necesarias

• Dormir con la calidad suficiente

• Dormir en el entorno correcto

• Dormir a la hora correcta

• Duración, profundidad y continuidad, tres palabras claves para dormir bien.



“Tener buenas noches de descanso permite que los bebés/niños crezcan saludablemente. La hormona del crecimiento está totalmente ligada al sueño…que disfruten sus actividades diarias, consoliden lo aprendido en el día y se sientan felices”, apunta.



Sobre las horas

La especialista asegura que las necesidades de sueño de un bebé van cambiando conforme va creciendo. Sin embargo, el sueño nocturno que necesitan todos los bebés de 6 meses en adelante y niños hasta aproximadamente los 10 años de edad son entre 10-12 horas.

Andrea recomienda que la mejor hora para poner a dormir a un bebé y niños pequeños es entre las 18:00 y 20:00. “Se aconseja que los niños preescolares estén dormidos a las 20:00, este horario les permite descansar entre 11-12 horas”, dice.



El entorno y otros factores

Trabajar con un enfoque holístico en este tipo de asesoría de sueño infantil es importante, revisar varios aspectos de la vida del bebé/niño como la nutrición, rutinas, ambiente de sueño, estado emocional y dinámica familiar, entre otros, es importante, asegura la experta.

Bacarreza señala que el entorno y ambiente en el que duermen estimula al sueño y otorga la calidad necesaria para un descanso reparador.

“Para lograr que los bebés y niños duerman bien y tengan un sueño de calidad es muy importante revisar su nutrición diaria, sus siestas, respetar el tiempo máximo que ellos-según su edad-puedan estar despiertos para que no terminen exhaustos”, recalca y agrega que una rutina de sueño calmada y evitar las malas asociaciones al momento de dormirlos son también importantes.



Cuando tienes más de un bebé

Una escena muy común es tener hijos seguidos o ser mamá de gemelos y trillizos. Muchas veces comparten habitación, uno despierta al otro y ninguno descansa, incluyendo a los papás.

Bacarreza sugiere que si este es tu caso, tener una “rutina” desde el principio (alrededor de los 3-4 meses) es la base para una disciplina positiva. “La constancia en lo que la mamá decida hacer es la clave”, añade.

Enfatiza que dormir bien es importante también para los papás, pues les permite estar saludables, que se desempeñen mejor y sobre todo, que disfruten este rol tan hermoso.



duermefelizbebe@gmail.com





“Así como la alimentación, el sueño debe ser una prioridad en su bebé y en toda la familia. Paciencia, amor y constancia con nuestros hijos, siempre serán las claves para tener buenos resultados”.

Andrea Bacarreza



LOS ERRORES MÁS FRECUENTES

Algunos de los errores más comunes al acostar a los bebés y niños pequeños son:



• El horario. “Muchos papás los acuestan demasiado tarde sin considerar que las necesidades de ellos son distintas a los que tenemos los adultos. Muchos de ellos piensan que sus hijos tienen pilas duracell y que nunca se cansan, sin embargo sucede lo contrario, cuando un niño está hiperactivo es porque está ‘overtired’ (‘muy cansado´)”, subraya Bacarreza.



• Otro gran error, es hacer el 100 por ciento para que ellos se queden dormidos. “A los bebes más grandes se les debe dar la oportunidad de que practiquen la habilidad de quedarse dormidos por sí solos y dejar que nos sorprendan”, resalta Bacarreza.



MÁS CONSEJOS PARA LOGRAR LA RUTINA DEL SUEÑO

El Dr. Diego García-Borreguero, Presidente de la Sociedad Española del Sueño, explica en el portal Ser Padres algunos consejos prácticos (sabidos por muchos padres pero que merecen la pena recordarlos) que les ayudarán a adquirir unos buenos hábitos de sueño:



• Hay que sincronizar el ritmo de sueño y vigilia del bebé con el ciclo noche-día. Desde el primer día, es importante ayudarle a distinguir el día de la noche.



• Los horarios deben ser regulares y el sueño debe estar precedido de actividades rutinarias. Si cada noche antes de irse a dormir se siguen los mismos pasos (baño, cena y canción de cuna o cuento), los niños estarán más dispuestos a conciliar el sueño.



• La siesta es un fenómeno normal en niños. El bebé realiza una siesta por la mañana y otra por la tarde, a partir de los cuatro o cinco meses. A medida que el niño crece, necesita menos siestas y a partir de los 18 meses ya no suele dormir por la mañana. No es recomendable obligarles a dormir si ellos no quieren.



• Los despertares nocturnos pueden ser un fenómeno normal en lactantes. Si se despiertan, se les debe atender siempre y tranquilizarlos; a veces bastará con la presencia de los padres y una caricia, pero otras necesitarán que los cojan en brazos unos minutos para que dejen de llorar y vuelvan a la cuna.



• ¿Dormir solo o acompañado? Durante los primeros cuatro meses de vida, el lactante se despierta más por la noche y se puede optar por poner la cuna en la habitación de los padres. Sin embargo, es recomendable que duerma en su propia habitación a partir de los 6-12 meses.



• Actividad física por la noche. Es recomendable disminuir la actividad física después de cenar para evitar que el niño se acueste nervioso.





Claves básicas de nutrición durante el embarazo

¿Cuáles son los grupos de alimentos, vitaminas y minerales aconsejados consumir durante el embarazo?

Durante el embarazo es importante que la mujer empiece a “nutrirse por dos” y asegure que su alimentación sea completa, es decir, debe aportar todos los nutrientes necesarios para el adecuado desarrollo del niño y que garanticen una adecuada lactancia.

Dentro de los alimentos imprescindibles para una mujer embarazada tenemos:

• Cereales, tubérculos y legumbres: este grupo se caracteriza por aportar energía (hidratos de carbono), vitaminas del grupo B (especialmente en cereales integrales) y fibra en legumbres y en los cereales integrales.

• Cereales: arroz, avena, cebada, maíz, quinua, sémola, trigo y sus derivados como harinas, féculas y productos elaborados con las mismas (fideos, panes, galletas, etc). Las harinas de trigo enriquecidas proporcionan un muy alto porcentaje del requerimiento de ácido fólico por estar enriquecidas.

• Legumbres: arvejas secas, garbanzos, lentejas, porotos, tarhui, habas y soya.

• Tubérculos: papa, yuca, oca y camote.

• Verduras y frutas: dentro de este grupo están todas las frutas y vegetales, como también los jugos naturales. Las frutas y verduras son fuente de gran variedad de vitaminas y minerales, como también de fibra por lo que es indispensable asegurar que se elija tanta variedad como sea posible, priorizando los productos de estación. Dado que algunas vitaminas y minerales se pierden en los procesos de cocción, es aconsejable el consumo de por lo menos una porción en crudo cada día.

• Lácteos y derivados: Este grupo incluye toda la variedad de quesos, yogures y leches que existen disponibles para consumo y aportan fundamentalmente calcio, fósforo y proteínas de muy buena calidad nutricional. En el caso de las mujeres con sobrepeso u obesidad es recomendable la elección de las versiones descremadas de los mismos.

• Carnes y huevos: en este grupo se deben considerar todas las carnes animales comestibles: animales de crianza y de caza, peces, frutos de mar, porcinos, caprinos, etc.; como también sus órganos (hígado, riñón, etc). Dentro de los huevos se incluyen todos los huevos comestibles, como ser de gallina, codorniz, avestruz, etc.Las carnes son fuente importante de hierro de alta absorción como también de zinc. Tanto huevos como carnes brindan proteínas de muy buena calidad nutricional.

• Aceites, frutas secas, semillas y grasas instauradas: Este grupo aporta energía y en particular los aceites vegetales y las semillas aportan vitamina E y ácidos grasos esenciales. Es importante recalcar que se recomienda el consumo de “grasas saludables” presentes en alimentos como nueces, almendras, pistachos, leches vegetales, aceites de oliva, girasol, soya, canola y otros y se desaconseja el consumo de grasas saturadas (presentes en productos de origen animal: piel de pollo, grasa de la carne, hueso blanco, mantecas y otros).

• Azúcares y dulces: Este grupo aporta energía y no es fuente de nutrientes esenciales, está compuesto por todos los dulces (helados, postres, golosinas, etc.) y el azúcar de mesa. Su uso no es necesario para la adecuada alimentación; sin embargo, su consumo moderado y ocasional en el marco de una alimentación saludable no debería ser de mayor preocupación.

• Agua: este es un nutriente esencial para la salud de los seres humanos. Siempre debe consumirse agua potable o adecuadamente potabilizada para evitar el contagio de enfermedades y es recomendable que la embarazada consuma agua a voluntad siguiendo la sensación de sed.

• Calcio: El calcio es necesario para la formación ósea del feto y el mantenimiento materno. Para asegurar un consumo adecuado, se recomienda la ingesta de productos lácteos y sus derivados.

• Hierro: El hierro es un mineral indispensable para la formación de los glóbulos rojos y consecuentemente, la prevención de la anemia. Se encuentra particularmente en carnes rojas, vísceras como el hígado, harinas de trigo fortificada y vegetales de hoja verde como la espinaca, acelga y otros. Recuerde además, acompañar el consumo de estos alimentos con vitamina C (cítricos, frutillas y kiwis, entre otros).

• Ácido fólico: Fundamental para reducir el riesgo de anemia y malformaciones del cierre del tubo neural (espina bífida sobre todo). Se encuentra presente en la harina de trigo enriquecida con hierro, ácido fólico y otras vitaminas del grupo B, vegetales de hoja verde oscuro (espinaca, acelga, lechuga criolla, etc), brócoli, hígado, riñón, legumbres y productos elaborados con harina enriquecida como pan, galletitas, pastas secas, etc.

• Vitamina C: Es una vitamina muy importante durante el embarazo, sobre todo para la absorción del hierro contenido en los alimentos. La encontramos en la frutilla, cítricos como la naranja y la mandarina, brócoli, kiwi y pimentones.

¿Qué recomienda a embarazadas veganas o vegetarianas?

A veces, determinadas gestantes, siguen una dieta vegetariana porque era su dieta original. El riesgo de esta dieta para el éxito de la gestación dependerá del grado de vegetarianismo de la misma, no siendo igual para una ovo – lácteo - vegetariana que para una vegana. En este último caso, existe un riesgo de deficiencia de nutrientes como vitamina B12, calcio, hierro y lisina. Este riesgo no existe para una dieta ovolacteovegetariana.

Las ovolacteovegetarianas deben asegurar su ingesta proteica de alto valor biológico a partir de leche y derivados (quesos y yogures) y huevos. Las proteínas procedentes de las legumbres son de bajo valor biológico y para hacer que esta proteína sea de mayor calidad es necesario recurrir a LAS MEZCLAS VEGETALES, mezclando siempre las legumbres con cereales: lentejas con el arroz y mote de haba con choclo por citar algunos ejemplos.

Consejos:

• Aunque el consumo de alimentos lácteos está altamente recomendado, si se decide no incluirlos en la dieta se utilizará la leche y los productos procedentes de la soya o frutos secos como sustitutos. Si están enriquecidos con calcio mucho mejor.

• Se procurará comer una amplia variedad de verduras y frutas frescas todas las semanas.

• Los frutos secos, especialmente los que contienen hierro como las almendras, son muy necesarios, pero se deben comer con moderación, puesto que tienen un alto contenido de calorías.

• Los brotes secos de cereales o de legumbres son ricos en nutrientes y se pueden comer todos los días.

• Se puede usar la levadura de cerveza como condimento (es rica en vitamina B y minerales como el hierro o el zinc), o añadirla a las salsas o a la sopa.

• Incluir en la dieta diaria alimentos que sean ricos en vitamina C para ayudar en la absorción del hierro y aumentar la resistencia del cuerpo a las infecciones.

• Si no se incluyen en la dieta alimentos procedentes de animales (huevos y lácteos), tomar un suplemento de vitamina B12.

• Las algas son una valiosa fuente de proteínas, minerales y oligoelementos, aunque por su alto contenido en sodio se debe moderar su consumo cuando se tiene la presión alta o una retención de líquidos importante.

La frase: "tienes que comer por dos" ¿es cierta?

Personalmente, cambiaría la frase a “una mujer embarazada, debe NUTRIRSE por dos”. Desde siempre he escuchado esa frase, pero en la actualidad no hay nada más alejado de la verdad.

Una mujer embarazada debe tener una alimentación balanceada, completa y saludable que asegure el correcto desarrollo del niño y garantice una adecuada lactancia, una vez producido el parto.

¿Cuánto peso debe ganar una mujer embarazada?

Uno de los rasgos más característicos durante el embarazo es el aumento de peso, el cual debe estar controlado con el fin de que el embarazo llegue a buen término.

La ganancia de peso durante el embarazo, dependerá del estado nutricional de la mujer antes de la concepción:

• Para mujeres que iniciaron el embarazo con un PESO BAJO, se recomienda un incremento de peso entre 12 y 16 Kg.

• Mujeres que iniciaron el embarazo con un PESO ADECUADO, se recomienda un incremento de 8 a 12 Kg.

• Mujeres que iniciaron el embarazo con SOBREPESO, se recomienda una ganancia de peso no mayor a los 8 Kg.

¿Qué medidas ayudan a aliviar las náuseas y vómitos? ¿Qué se puede hacer para aliviar el reflujo gastroesofágico?

Es muy común que las mujeres experimenten estos síntomas durante los primeros meses de embarazo; incluso en algunos casos esto puede prolongarse hasta la finalización del mismo.

Si bien es cierto que episodios esporádicos no deberían poner en riesgo nutricional a una mujer bien alimentada, la repetición de los mismos o su aparición en mujeres con estado nutricional no adecuado, debe tomarse en cuenta para prevenir estados de malnutrición.

Si la mujer embarazada refiere náuseas y vómitos intente:

• No suspender comidas y preferir realizar pequeñas ingestas de alimentos secos a lo largo del día en lugar de pocas comidas copiosas

• Evitar ayunos prolongados

• Elija alimentos que no le generen rechazo y que tengan olores y sabores suaves

• Preste especial atención a la ingesta de líquidos para evitar la deshidratación

• No consuma líquidos con las comidas y limite su consumo media hora antes y 45 minutos después de haberla terminado.

• No consuma bebidas ni alimentos irritantes: café, mates muy cargados, condimentos fuertes y comidas picantes, alimentos fritos

• Evite comidas grasosas y frituras de todo tipo.

• Evite las gaseosas y agua gasificada.

Si también presenta reflujo gastroesofágico, intente además evitar la posición horizontal inmediatamente después de las comidas.

¿Qué dificultades y complicaciones puede ocasionar una dieta inadecuada en embarazadas?

Durante esta etapa de la vida de una mujer, la alimentación juega un rol fundamental. Una mala alimentación puede estar asociada a:

• Aborto espontáneo

• Parto prematuro

• Malformaciones congénitas

• Menor peso de nacimiento

• Mayor probabilidad del niño de enfermarse y morir en el momento de nacer o en los primeros días después del nacimiento.

• Mayor riesgo de hipertensión arterial

• Diabetes gestacional

• Cesáreas, debido a niños muy grandes.



LA ESPECIALISTA

La Dra. Verónica Ayala es médico nutrióloga. Tienes dos posgrados, uno en Obesidad y Nutrición y otro en Obesidad y Síndrome Metabólico en la Infancia y la Adolescencia. Es especialista en Cocina Dietética y Miembro de la Sociedad Argentina de Medicina Estética. También es médico en la Clínica Los Ángeles (Cochabamba).